miércoles, 18 de abril de 2012

El Aburrimiento como Deporte

"Eso es porque tienes mucho tiempo libre"

Sí, lo reconozco. Una de las mejores cosas de mi trabajo es que tengo mucho tiempo libre para mí. Para aburrirme y para hacer cualquier cosa que se me ocurra. Es algo irreal, estoy de acuerdo, pero en estos momentos es así y es genial.

Hay millones de parados que están deseando encontrar un trabajo. Estarán hartos de aburrirse y de estar en casa mirando Infojobs. Mi reflexión no va dirigida expresamente a esas personas, pero tal vez también les ayude.

Siempre intentamos hacer el máximo de actividades posibles. Trabajar, ir al gimnasio, hacer la compra, cenar y a la cama. Así día tras día. Llega un momento en que somos muy predecibles, ni siquiera pensamos lo que hacemos. Lo tenemos todo súper cuadrado y si te dan una mañana libre en el trabajo, lo primero que haces es una lista de tareas. Hay que aprovechar..

No está mal. Pero cuando algo de tu horario falta estás solo ante mil opciones. Tienes tiempo y menos imaginación que una piedra. No es tu culpa, es solo que llevas años sin pensar.

Antes pensaba que era una persona que se aburría muy fácil. Era como esos niños pequeños a los que les das un juego y a la media hora están diciendo: ¡Me aburro! y se ponen a jugar a otra cosa. Creía que era malo pero ahora me doy cuenta que mucha gente debería practicar este deporte.

Total que he descubierto que cuando te aburres es cuando sacas lo mejor de tí. Para salir de ese estado de ánimo que a nadie le gusta, empiezas a pensar alternativas de diversión. Te vuelves ingenioso y buscas cosas diferentes.

No es malo no estar ocupado, no tienes porque amargarte. Si no estás haciendo una cosa estás haciendo otra. El caso es que busques alternativas. Todas las cosas que hagas en tu vida siempre te aportan algo.

Tenemos un montón de años por delante y pienso que cada uno de nosotros tiene muchas más cosas que aportar. Con un trabajo de 8 horas al día no te da tiempo a disfrutar de tus momentos de aburrimiento. A mí me han venido genial. La gente que se ve metida en rutinas debería tirarse en el sofá un par de tardes seguidas, descubrirá más hobbies a parte de ir al gimnasio.

A los que se aburren por obligación (los que sufren exceso de aburrimiento) les diría que se muevan con ganas. Para salir de ahí hay que volver a ser un niño pesado. Porque vas a necesitar mucha inocencia para creer que es fácil encontrar trabajo. Después tendrás que sacar tu ingenio, para buscar en los sitios menos pensados y si tienes suerte y tu objetivo es claro, recuerda que siempre puedes construirlo.

¿Entonces que estoy diciendo? ¿Que dejes de hacer cosas para que se te ocurran más cosas?

Sí. Digo que pares un poco, que te relajes y pienses. Hay en cada uno de nosotros ideas geniales que no salen por falta de tiempo, de dedicación a uno mismo.

Quierete un poco más y guarda un ratito para tí. Para hacer lo que te gusta.

viernes, 16 de marzo de 2012

¿El tamaño importa?

¡Sí! Por supuesto.

No es lo mismo ponerte una S que una L. Conducir un Smart que un C5. Comprarte un piso o una villa. Viajar en helicóptero o en el Airbus 380. Navegar en una chalupa o en un velero. Nadar en un charco o en una piscina. Dormir en una two seconds o en casa de Paula. Comerte el cordero o un cacho de cordero. Cantar el estribillo o toda la canción. Bucear en el mar o en tu bañera. Leer 100 o 500 páginas...

Ya puestos comentar que no es lo mismo un rabo/nabo/picha/polla/pinga/berga/chorra/cola/porra/pito... GRANDE o pequeño. Señores os comunico que el tamaño importa, como en todos los ejemplos que he puesto arriba. Ahora bien, a veces prefieres un tanga en vez de una bragafaja.

Me encantaría hablar de lo importante o no que es el tamaño del miembro viril en una relación sexual pero no tengo la experiencia suficiente ni la valentía de detallar aquí mi vida sexual. Por eso hoy me centraré en una teoría que me vino a la cabeza en mi último viaje.

La última vez que viajé estuve en Vietnam. Vietnam es muy bonito y todas esas cosas que ya os conté. Total que me di cuenta que en todo el mes que pase allí no me fijé en ni un solo chico. Todos eran pequeños, flacos y estrechitos. Para ellos yo era como gigante. A las mujeres no nos gusta sentirnos grandes, gordas, ni mucho menos gigantes a lado de nuestros novios. Entonces me imaginé el mismo viaje pero por Africa, Cabo Verde etc. Y ahí lo comprendí todo.

No es que nos gusten los miembros grandes, que puede que también, pero en general nos gustan los hombres que sean más grandes que nosotras. Nos sentimos más atraídas por los hombres corpulentos. Si preguntas a una soltera como sería su novio ideal siempre añade "que sea más alto que yo".

Por otro lado la teoría también se cumple, en sentido contrario, con los chicos. A ellos les flipan las mujeres asiáticas. No les importa en absoluto si son bajitas o delgadas. Y respecto a las mujeres de color, si son mas grandes que ellos, se asustan.

Concluyendo. El tamaño sí que importa. No tanto el tamaño del pene sino el tamaño de un físico en general. Eso sí, por casualidades de la vida los asiáticos tienen su fama y los africanos la suya...

Esta claro que el próximo destino lo elijo yo.


PD1: Tiene nombres mil, tiene nombre mil...http://www.youtube.com/watch?v=vaRjtjf9KfQ&feature=related

viernes, 2 de marzo de 2012

Colen

Un día a mi novio le rapto su empresa. No me dí cuenta en el momento pero definitivamente se lo llevaron casi sin poder opinar. Me robaron una parte de él que hasta entonces no sabía que me pertenecía. Su presencia.

No me gusta contar el tiempo que llevamos juntos. Me agobia pensarlo y por eso nuestra relación es la que es. Vivir el día a día siendo conscientes de que lo nuestro se puede acabar en cualquier momento.

La gente nos ve y creo que piensan que nos casaremos, tendremos hijos y que el resto de nuestra vida está más que escrita. Y por supuesto cualquiera que tenga una relación sabrá que eso no es así.

No elegí conocerle tan joven pero supongo que era mi destino. Gracias a eso tenemos una base que a otras parejas les cuesta conseguir. Nos llevamos bien, compartimos amigos confidentes, somos capaces de hacernos reír el uno al otro con una simple palabra y lo mejor, tenemos muchos recuerdos buenos.

Sé que los dos juntos podemos hacer todo lo que nos propongamos. Desde cualquier locura hasta cualquier sacrificio. Desde ir a ver un ping pong show hasta cambiar las reglas de nuestra relación.

No nos podemos prometer que vayamos a tener ganas de vernos todos los días ni que seremos fieles hasta la muerte. Pero creo que somos felices. Nos queremos hoy y tal vez mañana.

Todo este tiempo sin su presencia he entendido una cosa. No importa lo lejos que se vaya o si algún día deja de dormir a mi lado porque por una extraña razón ha conseguido ser parte de mí y eso, ya no lo puedo cambiar.

No lo puedo cambiar y tampoco quiero.

Ahora soy más consciente de lo que me pertenece. Aunque en la práctica sea difícil, intentaré valorar las cosas antes de que me las roben.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Una foto

Está en una estantería en mi habitación. En la habitación que crecí.

La casa de mis padres tiene tres habitaciones. Una para mis padres, otra para mis hermanos y la tercera para mí la "txiki" de la familia. A pesar de nacer la última me quede con la mejor. Fue el cuarto de los juguetes durante mucho tiempo hasta que me compraron un escritorio en condiciones. Al hacer el cambio tuve que pelear para que ninguno de mis hermanos me la quitara.

Las puertas en mi casa nunca se cerraban sobretodo cuando te ibas a dormir. "Abre la puerta que te vas a ahogar" "Quítate los calcetines que te cortan la circulación" "Cierra la persiana que descansas mejor" "¿Mañana a que hora?"

Desde la cama manteníamos largas conversaciones. Nos vacilábamos y nos meabamos de la risa cada uno bajo su edredón. En ocasiones mis hermanos se quedaban cotilleando de sus cosas y yo me tenía que infiltrar para escucharles.

Como siempre dice mi madre "¡Os quiero a todos por igual!" y como todo se pega siento que les quiero a mis hermanos por igual. No hace falta que lo diga pero me apetece.

La foto es antigua, nos la hizo nuestro tío. Es de esas fotos que tiene la fecha inscrita en la parte de abajo. Salimos mi hermano y yo en el portal de casa. Él sale con una cazadora rota, una cresta verde y unas playeras modernas. Iba disfrazado de punki. Yo salgo vestida de payasa. Dos coletas, niqui de rayas, nariz roja y una trompeta en la mano. Él tendrá unos 10 años y yo 5.

Os preguntareis ¿Y que tiene de especial esa foto? ¡Si todo el mundo tiene una foto de pequeño disfrazado de algo!

Me gusta porque salimos los dos en estado puro, interpretando nuestro papel a la perfección. Él con un gesto chulesco como diciendo "¡Que pasa tronco!" y yo a su lado tocando la trompeta como una autentica payasa. Estamos a lado, pero cada uno completamente en su mundo.

Nunca hay que dejar de ser así. De emocionarte haciendo cualquier cosa. ¡De fliparte! Se nos ve con ganas, inocentes y picaros. Hay que ser siempre un poco payaso en esta vida y esa foto me lo recuerda cada vez que la miro.

Grandes fotos, grandes momentos.



PD1: Mi padre opto por llamarme "txiki". No por la evidencia de ser la mas pequeña sino porque nunca acertaba a decir mi nombre a la primera! ;)
PD2: No se ve muy bien la foto...pero bueno.

martes, 21 de febrero de 2012

De mudanza

No sé muy bien que escribir hoy. Hay días que salgo de casa y vuelvo a casa sin casi mediar palabra con nadie. He hablado por teléfono, Whatsapp etc. Pero nada más. Es triste pasar el día solo o bueno a mi me lo parece.

Estoy empacando todos nuestros bienes para mudarnos de casa. Dejamos VillaManolo y nos vamos a VillaRía. Eso sí, ¡siempre con el Fairy bajo el brazo!

Ordenar no es mi fuerte. No dejo las cosas tiradas, pero si que a veces las escondo. Y cuando juegas a esconder en vez de ordenar, llega un momento que tienes que hacer limpia. Y ha llegado ese día.

Me sorprende cuando me encuentro recuerdos entre tanta tontería. Ayer encontré unas tarjetas de mi anterior curro en las que mis compañeros me habían puesto las típicas dedicatorias de despedida: "Que el indeleble selle nuestra amistad" "Cuídate esa pedrada" "Sigue siendo igual de happy" jajaja Son muy cutres pero no las he tirado.

También encontré el carnet de la biblioteca de San Francisco, algunas fotos viejas y las cosas de magia de mi novio. Nunca me quiere decir los trucos. Si buscas por Internet a lo mejor descubres algo, pero llega un momento que ya me canso, no me importa no saber como hace las cosas. Pero ayer cuando vi sus secretos de mago en el cajón, los miré detenidamente. Ya se como haces..

Todavía me queda mucho por empacar. No tenemos muebles en la nueva casa así que las cajas nos harán compañía durante un tiempo. Las esconderé hasta nueva orden. Lo mejor que tenemos en casa son los cuadros. Rodearte de artistas en la familia es genial. Después diría que lo mas valioso es la Nespresso porque está la última en la lista de cosas para ir llevando.

Acabare el día viendo la tele, bajo una manta. Mirando lo único que queda en el salón.

No estoy triste. Estoy un poco melancólica. Siempre que haces un cambio grande en tu vida te da por pensar. Por hacer un balance, mirar hacia atrás y ver todo lo que nos ha pasado desde que nos fuimos a vivir allí.

Nos vienen cosas buenas, duchas calientes sin límite de tiempo, horno nuevo para hacer mil cupcakes, ascensor, decorar nuestro propio piso, etc.

Que nervios y que ganas de ir avanzando poco a poco. Si alguien quiere bajar alguna caja que me pegue un toque, tengo de sobra.

Besos y hasta mañana.


PD1: Empacar, empaquetar, preparar las maletas.
PD2: El Fairy es el mejor jabón de platos. Esta comprobado.
PD3: Las cosas buenas que hemos vivido en VillaManolo no las cuento porque sino me da mucha penita. Otro día.

viernes, 10 de febrero de 2012

Vuelvo

Vuelvo a mi netbook. Vuelvo a mi blog.

Después de pasar Navidades han venido muchas emociones. Me he comprado un piso.

¡Uuuuh! ¡Se dice rápido! ¡Pero se paga despacio! Uno de los compromisos que hace que te sientas mayor. No mayor, pero si atado. Atado a un banco. Atado a una pareja.

¿Y si te dejo de querer? No importa mientras no dejes de pagar. ¡Mentira! nunca me dejes de querer aunque nos arruinemos.

Y es que en estos tiempos que corren comprarte un piso es una locura. Una aventura. Pero el miedo nunca hace que fluya el dinero, no vivimos, no comemos.

Ayer leí mi vida laboral. Cotizando desde los 18 años. Trabajando en negro desde los 16 años.

Mi primer trabajo fue, como el de muchos otros conocidos, de monitora de piragüismo. Sin titulo y con 15 chavales a mi cargo daba cursillos todos los días del verano. Experiencia suficiente y energía para parar un tren.

Después de ese verano pringando como nunca, me dieron mi primer sueldo: ¡100.000 pesetas!. Recibí el dinero en mano y llegue al salón de mi casa emocionada. Puse todos los billetes sobre la mesa y con una sonrisa los conté uno a uno. Mi madre se reía y decía: "Tu niña, eres tonta. No eres normal ¡nadie te ha pedido que trabajes!"

Si algo me ha gustado siempre desde pequeña es ser independiente. Conseguir mi dinero. Vivir sola. No se si por la libertad que tienen los terceros hijos de una familia o por las ganas de hacer siempre lo que me de la gana.

Firmo documentos que son importantes con la firma de mis agendas del colegio. Y es que me hago mayor. Me hago responsable siendo siempre esa niña tonta que solo se quiere divertir en esta vida de locos.

Y es que las mayores locuras dicen que son las mejores ideas.

Igual comprarse un piso es lo mas normal, casarte y tener hijos. Pues no, a mi eso me sigue pareciendo muy grande. Y es por eso que ha sido un mes de emociones. Un mes de decisiones inesperadas. Inesperadas pero emocionantes.

He aprendido que la información es poder. Que regatear es de listos y que de locos esta el mundo lleno. La primera y no la última, YO.

miércoles, 18 de enero de 2012

El pan de cada día.

" Es un día normal, como otro cualquiera. Ana va al trabajo con su coche rojo. Aparca en el mismo sitio de siempre y se encuentra con su jefe en la puerta de la empresa. Su jefe, es ese señor mayor con barriga, barba blanca y gafas de pasta, que por cierto, no le cae nada bien. Él lleva una caja en la mano y esto hace que Ana frunza el ceño por unos segundos. Con su sonrisa de soy súper maja, le da los buenos días. Al acercarse un poco más, justo después de saludarle, mira por curiosidad el contenido de la caja.

Entre papeles reconoce sus bolis, un dibujo de su sobrina y el cactus medio muerto que lleva con ella 7 años en la empresa. Dos segundos después, su jefe con cara nada sonriente, pronuncia solo dos palabras:

ESTÁS DESPEDIDA.

Han pasado 5 minutos desde que Ana ha salido del coche. En ese mínimo tiempo ha cambiado su vida.

Con la caja en la mano, como si de una película americana se tratara, regresa a su coche mas sola que nunca. Abre el capo, guarda la caja y mete el bolso en ella. Cierra el capo y se sienta en el asiento delantero. Silencio absoluto.

Antes de arrancar se mira en el retrovisor del coche. Al verse, sonríe por inercia. Le sale una pequeña risa, una carcajada, dos carcajadas, tres.. ya no puede parar de reír. Las lágrimas le caen por las mejillas. No sabe si se está riendo o llorando. Lo único que si sabe es que está, DESPEDIDA."

Esta historia me la contó ayer mi hermana por teléfono. No es la primera vez que la oigo y de ahí, el título del post. Te esfuerzas en tu trabajo durante años, intentas trabajar en equipo, ser agradable, aprender mas idiomas de los que sabes y te encuentras solo, escuchando esas dos palabras, en la puerta de la que ha sido tu segunda casa. Ni siquiera te han dejado entrar por última vez.

No es momento de cabrearse. No son días de lloriquear. Por desgracia son tiempos de arrancar el coche e irse a otro lado.

Por ahora no he tenido que recoger el cactus, así que no puedo imaginarme esta situación, pero admiro mucho a la gente que lo esta haciendo.

Mientras haya salud y humor, nada es imposible.